Conozcamos un poco más sobre un proceso de cifrado para ello vamos a contar con una Criptosistema representado por (M, C, K, E, D) donde:
M: Representa al conjunto de todos los mensajes en texto claro sin cifrar y que se desea transmitir.
C: Representa al conjunto de todos los posibles mensajes cifrados, este texto resulta ser ilegible.
K: Representa al conjunto de claves que podemos utilizar en el sistema criptográfico.
E: Representa al dispositivo de encriptación, estas funciones se aplican a cada elemento de M para obtener un elemento C.
D: Representa al dispositivo de desencriptación que transforma un elemento de C en un elemento de M.
Entonces este criptosistema debe cumplir una determinada condición
Dk(Ek(m)) = m
Esto quiere decir que si tenemos un mensaje m y lo ciframos empleando una clave k y luego lo deciframos utilizando la misma clave k, debemos obtener el mismo mensaje original m.
Existen dos tipos fundamentales de Criptosistemas utilizados para cifrar datos e información digital y ser enviados posteriormente después por medios de transmisión libre.
- Simétricos o de clave privada: se emplea la misma clave K para cifrar y descifrar, por lo tanto el emisor y el receptor deben poseer la clave. El mayor inconveniente que presentan es que se debe contar con un canal seguro para la transmisión de dicha clave.
- Asimétricos o de llave pública: se emplea una doble clave conocidas como Kp (clave privada) y KP (clave Pública). Una de ellas es utilizada para la transformación E de cifrado y la otra para el descifrado D. En muchos de los sistemas existentes estas clave son intercambiables, es decir que si empleamos una para cifrar se utiliza la otra para descifrar y viceversa.
Fuente | Segui-Info
